COLOMBIA, MÁS QUE ESCARABAJOS

Una brillante generación de ciclistas rompe su molde tradicional de escaladores

El ciclismo colombiano vive su segunda edad de oro. Desde el Giro de Italia del 2016, siempre ha habido un corredor del país sudamericano en el podio de las grandes rondas, exceptuando solamente la Vuelta a España 2017, en la que el joven Miguel Ángel López obtuvo un muy meritorio octavo puesto con apenas 23 años. Los Nairo Quintana, Rigoberto Urán, Esteban Chaves, Sergio y Sebastián Henao, Darwin Atapuma, Jarlinson Pantano, Carlos Betancur o Winner Anacona han dado el relevo a campeones de los 80 como Lucho Herrera y Fabio Parra, tras un paréntesis de década y media en la que, esporádicamente, ciclistas como Santiago Botero y Víctor Hugo Peña lograron arrancar victorias para el país.

La Volta a Cataluña ha vuelto a demostrar que los ciclistas cafeteros aspiran a todo este año. Dos fueron las victorias parciales de los colombianos. Una de Pantano, ya habituado a ganar, y otra del bisoño Álvaro Hodeg (1996), bautizado como «el nuevo rayo del ciclismo colombiano» por su rapidez al esprint.

Y es que Colombia ya no vive solo de escarabajos, de ciclistas enjutos que van bien en la montaña. Lo demuestra la brutal irrupción el pasado año de Fernando Gaviria, un velocista de 1,80 metros y 23 años que ganó cuatro etapas en el Giro 2017 y se hizo con el maillot por puntos. Este año se estrenará en el Tour, y la expectativa es máxima ante quien muchos consideran como un esprínter que marcará época.

«Es el retorno de los ciclistas colombianos a Europa, con Urán (subcampeón en los Giros 2013 y 2014 y en el Tour 2017), lo que hace que el resto de empiecen a mostrarse en el Viejo Continente», comenta Luis Barbosa, uno de los expertos del país.

Nacer a más de 2.000 metros 

Barbosa cree que el éxito está en la oro grafía andina del país sudamericano: «Son ciclistas de unas grandes condiciones físicas. Las características geográficas les permiten una preparación en altura. Muchos son corredores que han nacido a más de 2.000 metros de altitud», relata el experto.

El analista colombiano también destaca el mayor apoyo del Gobierno. La administración de Juan Manuel Santos ha conseguido organizar, este año, una carrera UCI 2.1, algo inédito en el país. La ruta, bautizada como Colombia Oro y Paz, consta de seis etapas, y fue ganada por La Bestia Egan Bernal, a quien muchos consideran como sucesor de Nairo Quintana (ganador del Giro 2014 y la Vuelta 2016) como ídolo de Colombia.

El bogotano Bernal, de solo 21 años, ganó el año pasado el Tour del Porvenir, siguiendo los pasos tanto de Quintana, como de Chaves y López. Este año tendrá la oportunidad de demostrar su valía en el equipo Sky de Chris Froome, el corredor a batir por los mejores ciclistas colombianos.

El país con más jefes de filas en la UCI World Tour, en la que tiene 17 corredores

Hasta 17 ciclistas colombianos participan este año en equipos de la UCI World Tour, la máxima categoría del ciclismo mundial.Cuatro de ellos (Nairo Quintana, Rigoberto Urán, Esteban Chaves y Miguel Ángel López) parten como líderes de sus escuadras, convirtiendo a Colombia en el país con más capos del pelotón.

Cada día es más normal ver que un colombiano ataca y otro colombiano de otro equipo lo marca», apunta Luis Barbosa, experto en ciclismo cafetero.

Las expectativas son máximas: Los grandes objetivos de la temporada están repartidos. López y Chaves lo intentarán en el Giro. El primero tratará de ganar la clasificación para jóvenes y alguna etapa, y Chaves ansía volver al podio. Para el Tour están Urán y Quintana, pero corredores para etapas son también Pantano y Gaviria. Luego está una Vuelta hecha a la medida de los colombianos y, para rematar, un mundial en Innsbruck (Austria) donde los escaladores pueden cerrar una temporada monumental», analiza el experto colombiano.

 Grandes esperanzas en un país donde el ciclismo es, sin duda, el segundo deporte más seguido por detrás del fútbol.
Fuente: La voz de Galicia